28 Ago ¿Por qué las mujeres migrantes son más vulnerables al ciclo de la violencia?
Aislamiento social, situación administrativa irregular y las ideas sobre el amor romántico conforman una triada que hace más vulnerable a las mujeres migrantes frente al ciclo de la violencia.
El ciclo de la violencia es un modelo descriptivo de la violencia de género desarrollado por la psicóloga y docente estadounidense Lenore Walker.
Presentado por primera vez en su libro The Battered Woman (1979) (La mujer maltratada), Walker propone que el maltrato que sufren las mujeres en el contexto de una relación de pareja obedece a un ciclo de tres fases.
Fases del ciclo de la violencia
- Acumulación de la tensión: en esta fase la hostilidad del hombre hacia la mujer crece y son frecuentes las agresiones verbales. La mujer puede sentir una cierta ilusión de control de la situación. Muchas comienzan a ceder para complacer al maltratador con la creencia de que se trata de una situación pasajera.
- Agresión o explosión: es cuando estalla la violencia y se producen las peores agresiones físicas, psicológicas y sexuales. Aunque se trata de una fase corta, es la más peligrosa, porque en ella la víctima tiene una mayor probabilidad de sufrir lesiones graves y, en los casos más graves, ser asesinada. Esta suele ser la fase más común durante la cual la mujer denuncia o pide ayuda.
- Reconciliación o luna de miel: es la fase del perdón y el arrepentimiento. El hombre manipula afectivamente, da regalos, promete, etc., para evitar que la mujer rompa con la relación o lo denuncie. Ellas pueden sentirse culpables y creen que su pareja cambiará y que ellas pueden ayudarlo. Hasta que comienza nuevamente a subir la tensión y se repite el ciclo.
Este modelo del ciclo de la violencia no tiene por qué estar presente en todas las situaciones de violencia de género en las parejas y puede tener variaciones, pero, en general, es una propuesta bastante aceptada entre las personas que trabajan y/o investigan con la violencia de género.
La triada que hace más vulnerable a las migrantes
De acuerdo con la Guía de práctica clínica de detección y actuación en salud mental ante las mujeres maltratadas por su pareja, detrás de numerosos casos de violencia de género en el contexto de una relación amorosa están presentes dos déficits importantes: una red social pulverizada y falta de recursos para establecer relaciones de confianza.
Si trasladamos estos déficits a la experiencia migratoria de muchas mujeres, a las violencias sufridas en origen y en el tránsito se agrega la violencia institucional de estar en situación administrativa irregular. Para otras mujeres migrantes su estatus legal puede estar unido a la permanencia en la relación de pareja.
Es decir, que a la dependencia emocional propia del amor romántico se puede sumar la dependencia económica, social o legal. Así se va conformando una triada compuesta por la situación administrativa irregular, el aislamiento social y las ideas sobre el amor romántico, que atrapan a la mujer y contribuyen a aumentar su vulnerabilidad frente al ciclo de la violencia.
Como señala la referida Guía, aunque no existe un perfil de mujer maltratada:
“Un tipo de creencias y actitudes acerca del amor y del matrimonio, concretamente, creencias sobre el amor romántico, puede favorecer que cualquier mujer sometida a estrategias de dominación, coerción y control, quede atrapada en el ciclo de la violencia”.
Romper el ciclo de la violencia
Estar aislada socialmente, no tener “papeles” o depender legalmente de la pareja y estar románticamente enamorada son factores que colocan a la mujer migrante en una situación de mayor indefensión. Quizás esta triada podría ser parte de los motivos por los cuales las extranjeras tienen aproximadamente tres veces más probabilidades de ser asesinadas por violencia de género que una nacida en España.
Si estás en una situación parecida a la que describimos en este artículo recuerda que no estás sola. Hay una red de protección social tanto de organismos públicos como de organizaciones no gubernamentales, como ONG Rescate, dispuesta a ayudarte.
Ni tú ni ninguna mujer merece compartir su vida con un maltratador. Por más enamorada que estés, si te controla, te humilla y te golpea, eso no se llama amor: es violencia de género.
De acuerdo con la legislación española, si una mujer extranjera está en situación administrativa irregular e interpone una denuncia por violencia de género las autoridades no incoarán en su contra el expediente administrativo sancionador. En caso de que lo tengas, suspenderán el expediente sancionador en tu contra al igual que cualquier orden de expulsión o de devolución previamente acordada.
Si obtuviste el permiso de residencia por reagrupación familiar o por ser familiar de un español, y eres víctima de violencia de género por parte de la persona reagrupante o con nacionalidad española, podrás obtener una autorización de residencia y trabajo independiente. Llama al 016 e infórmate.
Por más pequeña que sea tu red de contactos y amistades en España, cuéntales a personas cercanas lo que te ocurre.
Y recuerda: no tienes el poder de cambiar a tu pareja. Si te agrede una vez lo más probable es que vuelva a hacerlo. Perdonar a tu maltratador y reconciliarte te mantiene atrapada en el ciclo de la violencia. Cuando te sientas lista, atrévete a romperlo.
