26 Ene Manuela: “Vivir con miedo, no es vida”. Superviviente a la violencia de género
Nuestro equipo te trae la historia de Manuela, una mujer superviviente a la violencia de género que resume su experiencia de cómo entendió que “Vivir con miedo, no es vida”.
Manuela había migrado de manera forzosa. Su caso fue acompañado por ONG Rescate. Aquí tuvo acompañamiento en su proceso de solicitud de asilo con asesoría jurídica y, además le ofrecieron apoyo psicológico.
“Vivir con miedo no es vida. Para qué te va a pegar, si con gritarte o golpear las paredes ya te paraliza, te neutraliza, te controla.”
Así comenzó el día que encajaron las piezas de la violencia que había sufrido Manuela. Cada pedazo que se había roto tenía una razón de ser.
Al principio ella estaba segura de que no necesitaba de las sesiones de psicoterapia, pero aceptó. Pensó: “De pronto me ayuda”
Al comenzar las terapias mucha tela salió. El duelo migratorio, la separación de hijo -que en ese momento solo tenía 12 años-, el divorcio, la separación familiar, su experiencia laboral, su empresa, incluso la edad, que según una amiga cercana: “En España, la edad es un problema”.
Es decir, Manuela comenzó a mirarse por dentro y encontró que estaba rota. Tocaba hacer un trabajo profundo. Y en esa profundidad, una de las sesiones fue reveladora.
“¡No, él nunca me pegó! No era un hombre violento.” Esa fue la respuesta que Manuela le dio a su psicóloga cuando le preguntó: “¿Él era violento contigo?”. Ante esa respuesta tajante de Manuela, la psicóloga le dijo: “Me has contado que él te gritaba, también que golpeaba las paredes. Incluso, algunas veces lo hizo delante del tu hijo.”
Mientras escuchaba a la psicóloga, Manuela asentía con la cabeza, en silencio, pero reconociendo que esos eran hechos que ella había narrado. Isa, la sicóloga, contó varios episodios que se habían conversados en los días de terapia.
“¿Qué sentías en ese momento?” Preguntó Isa. Tras pensar unos minutos, Manuela rompió a llorar. Hasta que pudo decir: “Sentía miedo”.
Ahí fue cuando Isa le dijo a Manuela se dio cuenta. Fue duro para Manuela reconocer que había vivido bajo el control de la violencia. Fue duro darse cuenta, fue duro descubrir que había sido violentada y ella no lo reconocía.
Por eso nosotras desde #BastaDeViolencia impulsamos esta y otras historias de mujeres para reconocer los tipos de violencia de género, incluso en su país de origen. Es la manera que promovemos para identificar la violencia y actuar en consecuencia pues en la prevención es la mejor herramienta para decir: ¡Basta de violencia de género!
Hoy a Manuela la llaman feminista, a veces ella siente que sus opiniones, sobre la violencia de género, son tomadas con resistencia por otras mujeres y con desdeño por hombres, sin embargo, tiene la convicción que su experiencia es un caso típico y que, por otras razones, esta situación termina pasado en mujeres migrantes.
#BastaDeViolencia: contra la violencia de género, es un proyecto de sensibilización fortalecer la igualdad y el respeto en nuestra comunidad, financiado por la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género.

